Una mujer española de 38 años se ha convertido en el centro de atención tras ser detenida dos días seguidos por robos con violencia en Palma. Lo que comenzó como un intento de llevarse unos artículos del supermercado, terminó con una serie de sucesos que nadie podía imaginar.
Todo ocurrió el pasado 25 de abril. Eran las 13:20 horas cuando un agente fuera de servicio se percató de la situación en un supermercado de Bons Aires. Allí, un empleado luchaba por impedir que esta mujer robara productos valorados en 195 euros. El policía, al ver lo que sucedía, decidió intervenir y mediar. Pero la respuesta fue todo menos pacífica; la sospechosa reaccionó a base de cabezazos, mordiscos y patadas, causando lesiones leves al agente.
Una espiral violenta
Ante tal escena caótica, se llamó a refuerzos. La Unidad Motorizada (UMOT) y la Unidad de Seguridad Integral (USEI) llegaron rápidamente para hacerse cargo. La mujer, visiblemente alterada y autolesionándose al golpearse la cabeza, fue finalmente detenida.
Apenas 24 horas después, a las 07:20 del día siguiente, otra llamada alertó sobre una pelea en La Soledat. Los agentes encontraron desechos de macetas esparcidos por la calle y a nuestra protagonista nuevamente involucrada en líos. Esta vez, tenía enfrente a un hombre armado con un cuchillo y heridas sangrantes en su mano.
Los policías descubrieron que ella había intentado robarle su cartera lanzándole puñetazos e incluso ¡macetas! El hombre asustado tuvo que refugiarse en su casa para buscar algo con qué defenderse. Así fue como esta mujer terminó siendo arrestada otra vez por otro delito más serio: robo con violencia.
No podemos evitar preguntarnos ¿hasta dónde llega esta locura? La historia nos recuerda lo impredecible que puede ser el día a día en nuestras calles.

