La tarde del viernes se tornó tensa en sa Pobla cuando un hombre de 40 años, conocido como M. D. E., decidió que era buena idea amedrentar a los clientes de un local con un cuchillo en mano. Este individuo, que ya tenía una larga lista de antecedentes, no solo rompió la tranquilidad del lugar, sino que dejó a todos los presentes temblando de miedo.
Una intervención rápida que evitó lo peor
Todo ocurrió rápidamente; los clientes, horrorizados por la situación, no dudaron en alertar a la Policía Local. En cuestión de minutos, tanto la Policía Local como la Guardia Civil llegaron al establecimiento y lograron detener al hombre antes de que pudiera causar más problemas. Se puede imaginar el alivio que sintieron los testigos al ver cómo se llevaba a este peligroso personaje.
Ya por la mañana siguiente, el detenido fue llevado ante el juzgado en funciones de guardia en Inca. El resultado no sorprendió a nadie: se decretó su ingreso en prisión. Este incidente es solo uno más en una serie de delitos cometidos por él en los últimos meses, donde ha sido denunciado repetidamente por diversas faltas contra la propiedad y las personas. La comunidad respira hondo al saber que este tipo está fuera de circulación… al menos por ahora.