Carlos García-Galán, un malagueño con una visión tan amplia como el espacio mismo, está al frente del ambicioso proyecto de la NASA que busca establecer una base lunar. En una rueda de prensa reciente, este ingeniero nos dejó claro que aún queda mucho por descubrir antes de hacer realidad el sueño de vivir en nuestro satélite. «Sabemos bastante sobre la Luna, especialmente sobre su polo sur, pero no todo lo que necesitamos para enviar humanos y construir allí una base permanente», comentó con sinceridad.
Los planes en marcha
Acompañado por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, García-Galán anunció que se han adjudicado cuatro nuevas misiones robóticas a empresas como Astrobotic y Firefly Aerospace. Estas misiones, programadas para aterrizar a finales de 2028, tienen un presupuesto conjunto cercano a los 600 millones de dólares. Todo esto con un objetivo claro: preparar el terreno para futuras exploraciones humanas.
Cada misión llevará instrumentos que medirán desde el polvo lunar hasta la radiación en diferentes zonas de la superficie. Un desafío considerable, ya que el polvo puede dañar equipos vitales durante los aterrizajes. “Sin un terreno adecuado no podremos acercarnos demasiado a donde queremos”, advierte García-Galán.
El programa se extenderá hasta 2029 y contempla más de 20 misiones para explorar todas las posibilidades del polo sur lunar, conocido por su potencial científico y sus cráteres oscuros que podrían albergar agua helada. Pero no todo será fácil; este lugar es uno de los más difíciles del satélite debido a sus condiciones extremas y terreno accidentado.
A medida que avancemos hacia ese horizonte lunar, cada paso será crucial. Con cada nueva misión aprenderemos más y ajustaremos nuestros enfoques para asegurar que algún día podamos vivir allí. Como dice Carlos: “Una vez en el espacio, todo cambia”. Así que nos preparamos para seguir sus pasos y ver cómo este gran sueño comienza a tomar forma.

