En un emocionante giro de los acontecimientos, Samsung ha decidido dar un paso al frente en el competitivo mercado español de televisores. Con su nueva gama para 2026, la compañía surcoreana no solo lanza dispositivos más grandes, sino que apuesta por integrar inteligencia artificial y tecnología antirreflejos. ¡Sí, así como lo oyes! La idea es hacer que ver la tele sea una experiencia envolvente, sin distracciones ni reflejos molestos.
Aunque pueda parecer un cambio repentino, lo cierto es que el panorama ha ido cambiando a pasos agigantados. En 2001, las pantallas de 75 pulgadas o más eran una rareza, representando apenas un 3% del mercado; ahora ya son un 20%. Pablo Requejo, responsable de la categoría de televisores en España, nos cuenta: «La pantalla grande siempre hace que la inversión sea mucho más impactante». Y vaya si lo es.
De monitores pequeños a pantallas inmensas
A día de hoy, Samsung no solo se queda en el lujo; también busca democratizar el acceso a estas enormes pantallas. El precio ha bajado considerablemente gracias a la fabricación masiva. Un televisor básico de 75 pulgadas puede encontrarse por unos 699 euros; algo impensable hace unos años.
Con esta renovación llega también la tecnología Micro RGB, que promete mejorar el control del color y ofrecer una experiencia visual sorprendente. No hablamos solo de especificaciones técnicas aburridas; estamos hablando de disfrutar tus series y películas favoritas con un nivel de realismo nunca antes visto. «Vas a disfrutar contenidos muchísimo más reales», afirma Requejo.
No todo se queda ahí. Samsung también se preocupa por cómo se ve tu salón cuando no estás viendo TV. Su modelo The Frame, diseñado para parecer una obra de arte cuando está apagado, busca integrarse perfectamente con tu decoración y responder a esa necesidad estética cada vez más presente entre los consumidores.
Y si pensabas que esto era todo… ¡Error! La inteligencia artificial está aquí para transformar nuestra experiencia diaria con estos dispositivos. Imagina poder ajustar automáticamente brillo y sonido según lo que estás viendo sin tener que mover un dedo. En palabras sencillas: menos molestias y más disfrute.

