En un rincón especial de Inca, donde el latido de la comunidad se siente más fuerte que nunca, se alza una noticia que resuena con orgullo. Miquel Àngel Raió, junto a las Asociaciones de Gent Gran y la Cooperativa Pagesa, ha sido reconocido con el prestigioso premio Dijous Bo 2026. Este galardón no es solo un trofeo; es el reflejo del esfuerzo y la dedicación que estas entidades han volcado en su trabajo diario.
Un compromiso con las raíces y el futuro
Imaginemos un lugar donde cada anciano cuenta una historia, donde los productos locales son cultivados con amor y respeto. Eso es lo que representan estos galardonados. Ellos han luchado por mantener vivas nuestras tradiciones mientras enfrentan retos como el monocultivo turístico que amenaza nuestra esencia. En palabras de Miquel Àngel: ‘Es fundamental preservar nuestras raíces para poder avanzar’. Y cuánta razón tiene.
No podemos olvidar que detrás de este reconocimiento hay un equipo comprometido que trabaja día tras día para mejorar la calidad de vida en nuestra comunidad. Con iniciativas enfocadas en el bienestar y la sostenibilidad, nos demuestran que otro modelo es posible, uno en el que todos ganamos. Al final del día, ¿qué sería de nosotros sin aquellos que cuidan nuestro patrimonio cultural y social?

