Una mañana tranquila se tornó caótica en Pollença cuando una avería en la canonada de la desaladora de Alcúdia dejó a varias zonas del pueblo sin agua. Imagínate, salir de casa y encontrarte con el grifo seco; eso fue lo que vivieron muchos vecinos. La situación es realmente preocupante y no solo por las molestias diarias, sino también por la sensación de desamparo ante un problema que parece repetirse con demasiada frecuencia.
La comunidad afectada
Los habitantes, al darse cuenta del corte, comenzaron a preguntar en redes sociales y entre ellos si alguien sabía qué estaba pasando. Las respuestas iban desde rumores sobre la duración del corte hasta quejas sobre el estado de las infraestructuras locales. No es la primera vez que una avería deja al pueblo sin agua, y esto ha generado una creciente frustración entre los ciudadanos.
A medida que avanzaba el día, algunos ya empezaban a planear cómo gestionar sus necesidades diarias sin este recurso esencial. Muchos se preguntan: ¿hasta cuándo tendremos que vivir así? Es hora de exigir soluciones reales y dejar atrás esta tendencia a tirarlo todo a la basura.

