En el corazón del Mundial 2026, mientras todos miran hacia Mbappé y sus hazañas, hay una figura que, aunque no siempre está en el centro de atención, está dejando huella. Ousmane Dembélé, el crack francés del PSG, ha ido acumulando méritos a su lado de manera casi sigilosa, pero su impacto es innegable. Con un golazo ante Marruecos y un juego cada vez más sólido, Dembélé está listo para dejar su marca justo cuando Francia se enfrenta a España en las semifinales.
De menos a más
A lo largo de este torneo, Dembélé ha ido transformando las críticas en aplausos. En su debut contra Senegal no encontró su mejor versión; la presión era palpable y las expectativas altas. Críticas como las de Di Meco resonaron fuerte: «Sus actuaciones son mediocres». Sin embargo, lejos de rendirse ante el ruido externo, decidió tomar el control. Con cinco goles y dos asistencias hasta ahora, ha demostrado que esos comentarios estaban muy equivocados.
El momento clave llegó con ese triplete contra Noruega; fue un verdadero punto de inflexión para él. Desde entonces, se le ve más libre en el campo, buscando espacios y conectando con sus compañeros como nunca antes. Su habilidad para crear jugadas sin eclipsar a Mbappé o al emergente Olise ha sido fundamental para que Francia encuentre un equilibrio impresionante.
Dembélé mismo lo decía tras su victoria frente a Marruecos: «Mbappé me pidió que quedara en el centro porque sabía que había oportunidad». Y así fue como selló el partido con un disparo preciso tras una magnífica carrera de Kylian.
Pero no solo en la cancha está brillando nuestro protagonista; fuera de ella se ha convertido en una voz respetada dentro del vestuario francés. Después de diez años defendiendo la camiseta tricolor, ya no es ese chaval despreocupado; hoy es uno de los veteranos cuya opinión cuenta mucho entre sus compañeros: «Hay que levantar la voz», afirmó con firmeza.
A medida que avanza este Mundial, queda claro que Dembélé no solo juega; él lidera y transforma cada encuentro con su talento. Esta Copa puede ser la confirmación definitiva del futbolista que siempre prometió ser. Así que sí, mientras todos hablan de Mbappé como estrella indiscutible, nosotros sabemos bien quién está pisando fuerte desde las sombras: Ousmane Dembélé.

