La preocupación sigue palpable en la calle General Ricardo Ortega de Palma. A pesar de que se esperaba que las obras terminaran este mes de agosto, los residentes no pueden evitar sentirse frustrados al ver cómo quedan las cosas. Aunque el Ajuntament ha anunciado que esperarán a que termine el verano para plantar en los alcorques y zonas ajardinadas, muchos se preguntan: ¿realmente hará esto alguna diferencia?
Una imagen preocupante
Con los trabajos casi finalizados, pero todavía con muchos detalles por pulir, el tramo que conecta Joan Alcover con Manuel Azaña está lejos de ser un ejemplo a seguir. Los vecinos están indignados al ver restos de pintura sobre el carril bici y montones de tierra esparcidos donde debería haber jardines. Y eso no es todo; la falta de civismo también asoma por aquí: coches aparcados sobre las aceras hacen temer lo peor para estas estructuras.
No hay día sin que una estampa desoladora ocupe la vía: muebles viejos, residuos y objetos tirados por doquier dan una sensación lamentable en un lugar que debería lucir mejor. Este problema no solo afecta a quienes viven allí; también tiene consecuencias nefastas para los comerciantes del área, algunos de los cuales han tenido que cerrar sus puertas debido a las molestias generadas por las obras.
Los vecinos claman por un cambio y esperan que el fin de estos trabajos no sea solo un punto y seguido en una historia llena de inconvenientes. El tiempo dirá si esta larga espera valdrá la pena o si, simplemente, nos quedaremos con más promesas vacías.

