El aire en Palma se siente cargado de indignación. El PSOE y Podemos han alzado la voz, denunciando que el Ajuntament ha puesto restricciones a los ‘sopars a la fresca’ en la Plaza de Cort, mientras que no tiene reparos en permitir una concentración en apoyo a Ceuta. ¡Vaya doble rasero!
El candidato socialista a la alcaldía, Iago Negueruela, reflexiona sobre el verano lleno de movilizaciones ciudadanas. «Los sopars a la llesca de Brunzit han sido un éxito total, pero resulta incomprensible que no nos dejen hacerlos en Cort y en el Born», asegura con firmeza.
¿Dónde está la lógica?
Con la excusa de que ya hay demasiados eventos durante todo el año, el equipo del gobierno prohibió este encuentro gastronómico que estaba programado dentro de las fiestas de Canamunt. Un golpe duro para los hosteleros locales que ven cómo su negocio se ve afectado. Sin embargo, este miércoles el PP ha convocado una concentración precisamente en esa misma plaza.
Negueruela critica esta contradicción: «El alcalde permite concentraciones políticas en Cort, pero niega a los ciudadanos el derecho a manifestarse por lo que es justo». Y por si fuera poco, llama a participar este sábado en una cadena humana organizada por varias entidades que comenzará en Plaza España y finalizará en el Consolat de Mar.
Por su parte, Lucía Muñoz de Podemos no se queda atrás. Acusa al alcalde Jaime Martínez de aplicar un criterio muy conveniente y utilizar una convocatoria institucional para su propia agenda política. «La plaza es nuestra, no del alcalde», recalca Muñoz con pasión.
Además, denuncia cómo Martínez aprovecha estas oportunidades para lanzar ataques al Gobierno central mientras vincula temas sensibles como la inmigración con actos solidarios hacia Ceuta. «Una cosa es mostrar apoyo y otra muy distinta usarlo como arma política para alimentar discursos racistas».
La situación está clara: ¿es esta plaza un lugar para todos o simplemente un escenario donde algunos pueden jugar sus cartas? La comunidad merece respuestas claras y acciones justas.

