La situación en la comisaría de les Meravelles ha llevado a una decisión que, aunque temporal, no deja de ser relevante. Esta semana, el Ajuntament de Palma se ha puesto las pilas y va a instalar tres casetas de obra justo detrás de la comisaría principal de la Policía Local en Platja de Palma. ¿La razón? Reubicar a los agentes mientras se llevan a cabo las necesarias reparaciones.
Un aire acondicionado que no da más de sí
Todo comenzó la semana pasada con un problema serio en el sistema de aire acondicionado. La Asociación de Trabajadores y Administraciones Públicas (ATAP) ha dejado claro que las temperaturas han superado el límite legal, haciendo que la planta -1 sea completamente inutilizable. Lo que parecía una simple avería se ha convertido en un dolor de cabeza.
Como solución provisional, se optó por unos equipos portátiles conocidos coloquialmente como “pingüinos”, pero ni siquiera eso ha salido bien. Estos aparatos han provocado filtraciones que han afectado al falso techo del vestuario, ¡vaya lío! Sin embargo, desde fuentes oficiales aseguran que no hay riesgo estructural; solo una placa del techo ha sufrido daños. Aun así, es evidente que hay cosas que deben cambiar.
Por este motivo, Cort está estudiando comprar o alquilar esas tres casetas que ofrecerán aire acondicionado y taquillas. En estos módulos estarán todos los efectivos destinados en esa área, incluidos los policías en prácticas. La idea es mantener todo organizado durante aproximadamente dos meses mientras se realizan las reparaciones necesarias.
Desde el Consistorio comentan que esta medida ya fue discutida con los sindicatos como parte del plan B para abordar esta situación incómoda. Al final del día, lo importante es garantizar un entorno laboral adecuado para nuestros agentes. Estaremos atentos a cómo evoluciona esta historia.

