La fiesta del deporte español no se detiene. Después de que la selección nacional sellara su victoria en el Mundial, Álex Palou ha añadido su nombre a la lista de triunfadores al conquistar el Gran Premio de Nashville, sumando así su quinto triunfo de la temporada. ¡Qué fin de semana para estar orgullosos!
Una carrera llena de emoción y estrategia
Ayer, mientras los españoles celebraban el éxito en Nueva York, el equipo Carpenter tuiteaba con picardía: «Tranquilos Argentina, aquí sabemos bien lo que es que España gane siempre». Y hoy, esa frase cobra más sentido que nunca. Palou ha demostrado una vez más que es un verdadero maestro en el óvalo. Aunque tuvo algo de suerte con las banderas amarillas, no podemos restarle mérito: siempre estuvo entre los cinco primeros durante toda la carrera.
El momento decisivo llegó en la vuelta 122. Una amarilla apareció justo después de que Palou entrara a pits, colocándolo como líder cuando volvió a pista. Con astucia y determinación, logró mantener a raya a los poderosos coches Penske durante las últimas vueltas. Las tensiones aumentaban cuando tenía detrás al rey de los óvalos, Newgarden; pero nada pudo detenerlo.
Y cuando cruzó la meta, la emoción fue palpable. «El trabajo en equipo ha sido clave», comentó Palou con una sonrisa radiante. Su victoria no solo fue un triunfo personal; simbolizaba un gran fin de semana para España en el deporte. «Es increíble ganar aquí después de haber estado tan cerca el año pasado», agregó felizmente.
Con este triunfo, Palou no solo añade otra victoria a su palmarés; también se posiciona como uno de los favoritos para luchar por el título este año. La IndyCar ahora toma un respiro antes del frenético mes de agosto donde cinco carreras definirán quién será el campeón final.

