En una historia que no deja a nadie indiferente, un trabajador del Ajuntament de Son Servera sufrió un grave accidente laboral mientras preparaba las fiestas locales. Era el 12 de junio de 2024 cuando, con la ilusión y el esfuerzo por colocar a Picolí cap dolla, ese personaje entrañable que da vida a las celebraciones, todo se tornó en pesadilla.
Un accidente que no debería haber sucedido
El juzgado de instrucción de Manacor ha decidido actuar tras detectar indicios claros de delito contra los derechos laborales. Al parecer, durante la instalación, se utilizó una cesta metálica hecha a medida que se elevaba con una carretilla, una solución improvisada y peligrosa. ¿Cómo es posible que se llegue a este extremo?
Tanto la inspección de trabajo como el informe elaborado por la Guardia Civil han dejado claro que no se cumplieron las medidas básicas de seguridad. Este descuido resultó en una caída desde gran altura, dejando al trabajador con lesiones severas y hospitalizado debido a un fuerte traumatismo craneoencefálico.
Aquellos responsables del área de seguridad del consistorio tendrán que rendir cuentas ante esta situación alarmante. El auto judicial subraya cómo hubo una mala utilización de los recursos y apunta directamente hacia la falta de control por parte de quienes deberían velar por la protección del personal. Ahora, tanto Fiscalía como la acusación particular están llamados a presentar sus calificaciones antes del juicio.
No podemos quedarnos callados ante este tipo de sucesos. La seguridad en el trabajo no es solo un deber; es un derecho fundamental.

