Se acerca el sábado y con él, la celebración del Orgullo LGTBI en Palma, pero no sin una buena dosis de polémica. Jan Gómez, portavoz de Ben Amics, ha levantado la voz contra lo que considera un desprecio hacia la comunidad. «Este Consistorio le da la espalda al tejido comunitario tras meses intentando salvar la revetla. Al final, han convertido el Orgullo en un atractivo turístico», denuncia con frustración.
Gómez no se queda ahí; critica duramente que el evento sea financiado con fondos municipales y entregado a una empresa privada que «insulta al colectivo LGTBI». Es indignante pensar que mientras se celebra este día tan importante, el Ayuntamiento parece actuar como si no existiera el propio colectivo. Y es que, ¿cómo pueden llevar años colaborando con quienes desprecian su lucha? Menciona a Jero Mayans, concejala de Vox, quien afirmó que «por parte de Vox, no nos gastaríamos ni medio euro en la celebración de este día». Palabras que resuenan como una falta de respeto hacia quienes luchan por sus derechos.
Presiones y críticas desde todos lados
La concejala de Afers Socials, Lourdes Roca, también ha salido al paso para expresar su preocupación: los artistas implicados en esta edición están sufriendo presiones por parte de Ben Amics. Según ella, «un colectivo no puede apropiarse del Orgullo», lo cual deja entrever una lucha interna más profunda.
Por otro lado, desde Podemos también se alzan voces críticas. La regidora Lucía Muñoz afirma que el Orgull Crític surge ante un evento LGTBI que se está vaciando de contenido y transformándose en un mero producto mercantilizado. Las críticas van llegando desde varios frentes; Més y PSOE tampoco han dejado pasar esta oportunidad para manifestar su desacuerdo.
En resumen, mientras algunos celebran el avance hacia la visibilidad del colectivo LGTBI en Palma, otros sienten que todo se reduce a un espectáculo vacío. ¿Qué piensas tú sobre esta situación? Sin duda alguna hay mucho más por discutir.

