En un giro inesperado pero necesario, los concejales Lucía Muñoz (Podemos), Neus Truyol (Més) y Francesc Dalmau (PSOE) han decidido abandonar la Comisión del Cambio Climático. La razón es clara: la falta de acción por parte del alcalde Jaime Martínez en esta legislatura. Desde su creación en diciembre de 2024, este organismo no ha hecho más que estar dormido. Es indignante que entidades ciudadanas y la Universidad de las Islas Baleares también hayan decidido dar un paso atrás ante esta inacción.
Urgencia climática y educación segura
Esta comisión tenía la misión crucial de elaborar un plan contra el cambio climático, pero parece que se ha convertido en una mera fachada. Ante esta parálisis, los tres partidos han decidido hacer ruido en el próximo pleno para exigir cuatro planes municipales imprescindibles: uno para adaptarse a la emergencia climática, otro para establecer refugios climáticos, uno más para crear sombras y finalmente, un plan específico contra la sequía. Además, no podemos olvidar que hay que climatizar esos 47 colegios públicos en Palma.
Francesc Dalmau lo ha dejado claro: «Esto es greenwashing puro». Según él, el PP está atrapado con Vox, un socio que niega el problema climático como si fuera una broma. Esa táctica engañosa solo busca proyectar una imagen responsable mientras sigue perjudicando al medio ambiente.
Neus Truyol también se ha sumado al clamor y exige el desarrollo de un Plan Municipal de adaptación a la emergencia climática. Este plan debería incluir acciones concretas para optimizar el uso del agua y gestionar adecuadamente nuestro espacio urbano.
No podemos quedarnos callados ante la necesidad de crear espacios accesibles donde las comunidades puedan refugiarse del calor extremo. Así que otra propuesta es establecer un Plan Municipal de Refugios Climáticos que asegure estos lugares en todos los barrios de Palma.
Además, es urgente crear un Plan Municipal de Sombras que aumente notablemente las zonas sombreadas en nuestros parques y plazas; esos rincones donde nuestros niños juegan o simplemente buscamos alivio del sol abrasador. Y por supuesto, necesitamos medidas reales frente a la sequía; estas deben ser actualizadas e incluir cómo usar mejor el agua.
Desde Unidas Podemos, Lucía Muñoz ha hecho hincapié en lo crítico que resulta contar con una hoja de ruta para climatizar nuestros centros educativos. No podemos permitir que nuestras aulas alcancen temperaturas insoportables como los 30 grados actuales. «Esto no es aceptable», sentencia Muñoz. Nuestros niños merecen aprender en espacios seguros y frescos ante la creciente crisis climática.

