La segunda parte del Debate del Estado de la Ciudad nos dejó a todos con un sabor agridulce. En el Ajuntament de Palma, los grupos de oposición no se han andado con rodeos y han puesto sobre la mesa temas que nos afectan directamente: la vivienda, la saturación turística, la inseguridad y la gestión del gobierno actual. Todo esto mientras Cort intenta hacernos creer que estamos viviendo en una ciudad «moderna y próspera».
La voz de la ciudadanía
Lucía Muñoz, portavoz del Grupo Mixto, lanzó una pregunta directa al aire: «¿Se ha metido alguna vez en Idealista?». Y es que su análisis sobre la situación habitacional es claro: apenas hay alquileres asequibles y los precios superan los 1.000 euros. La cruda realidad es que estamos ante una auténtica emergencia habitacional; los jóvenes tienen que dejar sus barrios porque los fondos de inversión están haciendo su agosto mientras nosotros luchamos por sobrevivir.
No se quedó ahí. Neus Truyol, desde Més per Palma, criticó con fervor la falta de soluciones tras tres años de gobierno. «Solo queda un año para acabar proyectos que parecen más propaganda que otra cosa», sentenció. Y es que parece que el equipo al mando está más preocupado por justificar sus retrasos que por responder a las necesidades reales de la gente.
Aquí va otro dato inquietante: mientras las tarifas hoteleras suben como espuma, los profesionales como enfermeras o profesores buscan desesperadamente un hogar donde vivir. ¿Es así como queremos ver nuestra ciudad? Un lugar donde cada rincón se convierta en un parque temático para turistas?
Truyol también arremetió contra esa idea simplista de seguridad, recordando que no se trata solo de aumentar el número de policías, sino de crear un entorno donde podamos dormir tranquilos porque podemos pagar nuestras casas sin miedo a perderlo todo.
Y mientras tanto, otros portavoces como Fulgencio Coll y Francesc Dalmau apuntaron a lo mismo: las promesas vacías del PP sobre medidas no cumplidas son música para nuestros oídos cansados. La realidad está gritando por soluciones efectivas en vivienda pública y limpieza urbana.
Parece claro que la Palma soñada por unos pocos no tiene nada que ver con lo que vivimos día a día. Necesitamos acciones concretas ya; no más discursos bonitos vacíos.

