El IES Politècnic se ha visto envuelto en una auténtica batalla contra la Conselleria d’Educació y el Ajuntament de Palma. Este lunes, los docentes alzaron la voz para denunciar lo que consideran un ataque constante a su comunidad educativa. ¿La razón? La negativa, por segunda vez, a utilizar el Teatro Maruja Alfaro para celebrar lo que podría ser su última ceremonia de graduación. Sí, habéis leído bien: alrededor de 30 alumnos podrían quedarse sin ese momento tan especial.
Y es que esta situación no es menor; tras la decisión de eliminar la oferta de Secundaria y Bachillerato el año pasado, esta promoción representa una etapa final para muchos. El director del centro había propuesto varias fechas —como el 22, 23, 25, 26, 29 o 30 de junio— mostrando flexibilidad con respecto a los espacios. Sin embargo, el Ayuntamiento volvió a cerrar las puertas alegando que esos días no había disponibilidad. ¿Pero qué hay de cierto en esto?
Un trato indigno hacia una institución histórica
Desde el IES Politècnic aseguran que han comprobado que no hay actividades programadas en esas fechas y afirman rotundamente que las razones del Consistorio son simplemente falsas. Con un tono desgastado pero firme, expresan: “Nos parece increíble recibir un trato tan despreciador cuando somos una institución puntera e histórica en nuestra ciudad”. No comprenden cómo una solicitud tan simple —usar un espacio público para celebrar algo tan importante— puede ser rechazada sin argumentos válidos.
La comunidad educativa clama por respeto y dignidad. “Nuestro centro merece un trato más humano”, dicen con esperanzas de poder celebrar este hito junto a sus familias como se merece cualquier estudiante al finalizar su trayectoria educativa. Por eso exigen al Ajuntament que reconsidere esta decisión y les permita llevar a cabo su graduación en alguno de los espacios solicitados.
Mientras tanto, desde el Consistorio intentan defenderse asegurando que la petición llegó fuera del plazo establecido en la convocatoria vigente. Pero aquí hay contradicciones: en la carta donde se niega el uso del teatro no mencionan nada sobre plazos. Así están las cosas; entre confusiones y decisiones cuestionables.

