MADRID, 4 de mayo. (EUROPA PRESS) – La ciudad alemana de Leipzig se ha visto sacudida por un suceso trágico que ha dejado a dos personas muertas y a una veintena heridas tras ser embestidas por un vehículo en una concurrida calle peatonal. Todo ocurrió cuando, de repente, un automóvil se lanzó contra la multitud en la calle Grimmaische y, como si nada hubiera pasado, el conductor decidió huir del lugar. Gracias a la rápida actuación de las autoridades, el sospechoso fue detenido poco después.
La Policía de Sajonia ha tranquilizado a los ciudadanos, asegurando que el conductor “ya no supone ningún peligro”. Sin embargo, lo que queda es una gran incertidumbre sobre las motivaciones detrás de este acto. El jefe de Bomberos de Leipzig, Axel Schuh, confirmó con voz grave las fatídicas muertes. “Dos personas han resultado heridas de gravedad”, comentó mientras relataba cómo los equipos de emergencia brindaron asistencia inmediata y trasladaron a los heridos a urgencias.
Una respuesta contundente ante la tragedia
En total, unos 40 bomberos y 40 paramédicos se movilizaron al lugar junto con dos helicópteros para hacer frente a esta crisis. El alcalde de Leipzig, Burkhard Jung, hizo hincapié en que “el presunto responsable ha sido detenido”, instando a la comunidad a regresar a sus casas sin temor. “No hay razón para preocuparse más”, aseguró mientras extendía su apoyo incondicional a las familias afectadas por esta tragedia inesperada.

