Los vecinos del Camí Nou, ese camino que une la barriada de Son Cladera con sa Indioteria, han respirado aliviados, aunque todavía con una preocupación latente. Después de meses de espera y tras un accidente trágico en uno de los pasos de peatones más peligrosos, por fin se ha instalado el semáforo tan necesario. Pero como bien saben ellos, esto es solo un pequeño paso en medio de un mar de problemas.
Peligro constante en cada esquina
A pesar del nuevo semáforo, los vecinos advierten que el peligro sigue acechando. Este cruce no es cualquier sitio; es una arteria vital para muchos residentes y también una zona donde coches y motos vuelan a toda velocidad, sobre todo durante las noches de fin de semana. Y lo dicen sin tapujos: aquí hay un ‘punto negro’ que necesita urgentemente más atención.
Por eso, han alzado la voz pidiendo al Ajuntament de Palma soluciones más efectivas: desde la instalación de badenes hasta radares móviles o incluso un radar fijo que haga que los infractores piensen dos veces antes de apretar el acelerador. Porque sí, ya han tenido experiencias con semáforos fallidos; nadie quiere volver a pasar por eso.
Aún recuerdan cómo tuvieron que recurrir a canales como el 010 para expresar su frustración por la falta del semáforo. «Esperemos no tener que lamentar algo», decía uno de ellos con tono preocupado. Otro vecino, casi resignado pero esperanzado, aseguraba: «Algún día habrá un muerto. Ojalá me equivoque». Estas palabras resuenan entre ellos como un eco inquietante.
Aunque este nuevo semáforo trae algo de calma, todos saben que aún queda mucho por hacer para garantizar su seguridad en este punto crítico del tráfico palmesano.

