La Associació per a la Revitalització dels Centres Antics (ARCA) de Palma ha alzado la voz en una reciente reunión del Consell, solicitando con urgencia la suspensión de la licencia para demoler la emblemática casa con torre en La Vileta. Àngels Fermoselle, portavoz de ARCA, dejó claro que tanto el Ajuntament como el Consell «pueden y deben actuar» cuando se trata de un edificio que forma parte del patrimonio local.
La preocupación no es infundada. ARCA ha tenido acceso al expediente de demolición y ha encontrado fallos importantes. Están tratando esta villa singular como si fuera una simple «vivienda unifamiliar aislada», ignorando su carácter único: cuenta con una torre imponente, un jardín cuidado y un entorno natural digno de preservar.
Una tramitación cuestionable
Fermoselle destacó que si se llegara a apelar bajo la Llei de Patrimoni de les Illes Balears, uno de los puntos más débiles del expediente es que solo se afirma que el edificio «no está protegido» ni forma parte del catálogo. Sin embargo, esto no significa que carezca de valor histórico o arquitectónico. “No hay un estudio serio detrás”, subrayó con firmeza.
Además, la rapidez con la que se tramitó la licencia llama aún más la atención: concedida en un abrir y cerrar de ojos desde su presentación el 15 de mayo hasta su aprobación el 18 del mismo mes. Esa celeridad puede parecer normal, pero en casos donde está en juego un patrimonio irrepetible debería haberse tomado mucho más tiempo para hacer las cosas bien.
Por todo esto, ARCA exige que se detenga esta demolición y pide también una evaluación patrimonial exhaustiva por parte de las administraciones competentes. Ante indicios claros de valor patrimonial no considerado, es vital revisar el caso antes de perder algo tan significativo para nuestra historia colectiva. En sus palabras finales, Fermoselle concluyó que «la administración debe actuar ya para evitar una pérdida irreversible».

