Este viernes, un centenar de vecinos de Pere Garau decidió no quedarse en casa y salió a las calles para expresar su descontento. Eran las 19 horas cuando se dieron cita en la plaza Miquel Dolç, convocados por la Associació de Veïns. La marcha avanzó entre pancartas que gritaban a coro su desesperación: «Pere Garau en lluita por un barrio digno, limpio y seguro». Y es que ya estaban hartos del incivismo y del abandono que llevan sufriendo desde hace meses.
Una lucha por el respeto y la convivencia
A medida que caminaban hacia la Plaza de las Columnas, los participantes alzaban carteles con mensajes contundentes como «No a un barrio sucio, incívico e inseguro» o incluso uno muy directo: «Los cerdos no son los perros, sino sus dueños». ¡Qué razón tienen! Este grito colectivo es solo una muestra de que la paciencia se ha agotado.
La comunidad quiere un barrio donde el respeto y la convivencia sean lo habitual. Están pidiendo espacios públicos limpios, libres de alcohol en las calles y, sobre todo, seguridad para todos. La realidad es que el estado actual del barrio deja mucho que desear; desde actos incívicos en lugares icónicos como la Plaza de las Columnas hasta una falta alarmante de infraestructuras. Todo esto ha hecho que salgan a reclamar lo que les pertenece.
No están solos en esta lucha. Al hacer visible su malestar ante Cort, están diciendo alto y claro: ¡Ya basta! Es hora de poner atención a sus demandas antes de que su querido Pere Garau se convierta en un lugar irrecuperable.

