Este miércoles, en una reunión que prometía y cumplió, Cort dio luz verde al ambicioso proyecto de rehabilitación exterior de los edificios de s’Escorxador. Este emblemático lugar no solo es parte de nuestra historia, sino que ahora se prepara para recuperar su esplendor. Llorenç Bauzá de Keizer, el portavoz adjunto municipal, compartió con entusiasmo que este proyecto ya había pasado la prueba del algodón en febrero, cuando la Comisión de Centro Histórico le dio su visto bueno.
Un cambio a la vista
Con un presupuesto total que alcanza nada menos que 1,8 millones de euros, se prevé que las obras arranquen en 11 meses desde la firma del acta inicial. ¿Y qué podemos esperar? Un auténtico lavado de cara: se intervendrá en las cubiertas, los aleros de madera y esos elementos metálicos tan desgastados por el tiempo. Además, se cambiarán las canales y bajantes, porque nadie quiere goteras en un lugar tan querido por todos.
No todo queda ahí; también veremos mejoras en las fachadas y carpinterías. ¡Eso sí! Sin tocar la esencia original del recinto. Y si esto te suena bien, espera a escuchar que esta no es la primera vez que el Consistorio pone sus manos en s’Escorxador; anteriormente ya se habían invertido más de medio millón en mejoras como renovar instalaciones eléctricas o adaptar espacios para personas con movilidad reducida.
Aún nos queda camino por recorrer antes de ver el resultado final, pero sin duda estamos ante un paso significativo para revitalizar este espacio tan importante para nuestra comunidad.

