La historia se complica en Palma, donde el Ajuntament ha decidido no hacer oídos sordos a las peticiones de los okupas que habitan en la antigua cárcel. Tras rechazar 45 alegaciones, el Consistorio les da un plazo de cinco días para que abandonen el recinto por su propio pie. Una decisión que no deja indiferente a nadie.
Entre este miércoles y jueves, las notificaciones ya están en marcha. El portavoz del Ayuntamiento, Llorenç Bauzá, fue claro al afirmar que «se inicia el proceso para invitar a la gente a dejar la cárcel». Pero ojo, porque una vez que se cumpla este plazo, las cosas pueden ponerse serias y comenzar el procedimiento judicial.
Las voces de la protesta
Aquí es donde entra en juego la voz crítica de aquellos afectados. Ángela Pons, representante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, ha dejado claro que tras esta decisión habrá acciones legales: «El Consistorio no les ha proporcionado una alternativa habitacional», argumenta. Y es que, según establece el Tribunal Superior de Justicia, desahuciar sin ofrecer una vivienda es simplemente inaceptable.
Así estamos, con un conflicto entre derechos humanos y decisiones administrativas. La lucha continúa y nosotros seguimos atentos a lo que pueda pasar en estos intensos días venideros.

