En un ambiente cargado de tensión, Gabriel Rufián, portavoz de ERC, no se guardó nada durante su intervención en el Congreso este miércoles. Con voz firme y mirada crítica, lanzó una frase que resonó entre los presentes: «La Justicia no es igual para todos». Y es que, en sus palabras, hay un claro mensaje: «los jueces y policías de este país no son seres de luz». Esta afirmación nos lleva a reflexionar sobre esa “España negra” que muchos prefieren ignorar.
Un dedo señalador hacia lo inaceptable
Pero eso no fue todo. Rufián arremetió contra el juez Juan Carlos Peinado, al que calificó como un miserable por haber exigido el pasaporte a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. Este hecho se convertirá en otro capítulo más de una historia ya cargada de desconfianza y polémica.
No pudo evitar referirse al escándalo del caso mascarillas, donde el exministro José Luis Ábalos enfrenta una condena de 24 años. “Yo negocié con él durante semanas”, recordó Rufián con indignación. ¿Acaso Sánchez sabía algo? Esa pregunta quedó flotando en el aire mientras Rufián insistía en que no sirve de nada ese juego del “y tú más”. En sus propias palabras: “A ustedes les persiguen por pactar con nosotros; esas son las ganas que tienen”.
Aprovechando la ocasión, también criticó la tardanza del pleno y apuntó a Pedro Sánchez como alguien instalado en un ciclo sin fin: “¿Y qué pasa con Aznar? Peor aún”, exclamó. A medida que sus palabras iban calando entre los asistentes, dejó claro que lo importante no es solo continuar, sino para qué.
Cerrando su discurso, instó al PP a dar un paso adelante y presentar esa moción de censura que parece estar guardada en algún rincón oscuro del Congreso: “Tienen el registro ahí”, concluyó con determinación. Su mensaje ha quedado claro: la lucha por la justicia sigue viva.

