Pedro Sánchez, nuestro presidente del Gobierno, ha decidido compartir con todos nosotros una playlist que, según él, representa lo que más escucha este verano. La ha titulado ‘La banda sonora de mi verano’ y la ha lanzado en sus redes sociales como un guiño a los españoles. Entre las melodías elegidas se encuentran ‘El Baifo’ de Quevedo, ‘SS26’ de la británica Charli XCX y ‘Tantas cosas’ de Melani. «Es bastante ecléctica», dice él, como si el ritmo no le importara demasiado mientras el país enfrenta desafíos serios.
¿Una playlist o una distracción?
Sin embargo, esta publicación no ha pasado desapercibida. Mientras Sánchez nos invita a disfrutar de su selección musical, Ceuta vive una crisis migratoria sin precedentes. La semana pasada, alrededor de 50.000 migrantes llegaron a sus costas y ya se han recuperado 67 cuerpos del mar. La situación es crítica y muy preocupante.
A pesar de esto, el presidente se encuentra ahora disfrutando de unas vacaciones en Tenerife. En este contexto tan grave, las palabras del rey Felipe VI resuenan con fuerza: su «preocupación e indignación» por los acontecimientos recientes son un eco necesario en medio del bullicio festivo que propone la música.
Parece que mientras unos bailan al ritmo elegido por Sánchez, otros están luchando por sobrevivir. ¿Es esta realmente la forma adecuada de abordar problemas tan profundos? Con una cumbre sobre migración programada para la próxima semana entre los ministros del Interior europeos, muchos nos preguntamos si esta playlist es un intento de distraernos o simplemente un reflejo de su desconexión respecto a lo que está sucediendo.

