En una reciente entrevista, el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, no ha dudado en dejar claro que «todo el mundo» estaba al tanto de los llamamientos en redes sociales para entrar a la ciudad autónoma. Sin embargo, ha querido matizar que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no emitió ninguna alerta formal, sino que se trató de un comentario más bien informal a través de WhatsApp. Pero ¿realmente es esto suficiente?
Desenmascarando la realidad
Triano fue muy explícito al afirmar que había convocatorias circulando por las redes animando a realizar entradas a nado en Ceuta. «Lo sabía todo el mundo», repitió con firmeza. Y es que ya desde el 27 de julio, tres días antes de la avalancha migratoria, la prensa local reflejaba cómo muchos jóvenes hacían uso de plataformas como TikTok y Facebook para explicar que «si entras en Ceuta no puedes ser rechazado». ¡Menuda trampa!
El delegado insistió en que él mismo había estado informando sobre esta situación desde hace tiempo. La sentencia del Tribunal Supremo prohibiendo las ‘devoluciones en caliente’ había cambiado las reglas del juego y esa información corría como la pólvora. Así, según su versión, el mensaje enviado por un miembro del CNI un día antes de la crisis migratoria no aportaba nada nuevo: «Estábamos ante una situación bastante grave», defendió.
Triano también aclaró que ese mensaje no era una alerta formal porque estas se dirigen a otros ministerios y no se comunican tan informalmente. Hablamos de comunicaciones importantes aquí; no son simples charlas entre amigos.
A pesar de toda esta controversia, el delegado afirmó nunca haber recibido un aviso directo del CNI y argumentó que los servicios de inteligencia tienen sus propios canales para manejar este tipo de situaciones. Además, destacó cómo esos 11 minutos que fueron desclasificados recientemente solo reflejaban una conversación rutinaria y no algo alarmante.
Por si fuera poco, Triano también dejó caer la idea de mejorar los servicios de inteligencia para prevenir este tipo de situaciones en el futuro. Pero claro, después del desastre ocurrido… ¿qué van a hacer? Es evidente que hubo fallos en su valoración sobre lo sucedido.

