En un ambiente tenso y lleno de expectativas, Gadi Eisenkot, el líder opositor israelí, ha hecho una solicitud directa y clara al presidente Isaac Herzog. Este viernes, en un mensaje cargado de urgencia, Eisenkot pidió que se le otorgue la posibilidad de formar Gobierno este domingo. Su objetivo es poner fin a lo que él mismo califica como una «amenaza existencial» representada por Benjamin Netanyahu, el actual primer ministro.
A pesar de que Netanyahu logró ser el partido más votado en las elecciones del 27 de octubre, Eisenkot sostiene que su coalición ha sido derrotada en todos los sentidos. En un comunicado difundido en redes sociales, dejó claro que los 74 diputados —incluyendo los suyos— ya no confían en el liderazgo del primer ministro. Además, asegura que está manteniendo conversaciones con otras formaciones políticas para construir una alternativa sólida.
Condiciones claras para la coalición
La situación política es complicada y hasta los partidos árabes-israelíes han mostrado interés en respaldar a Eisenkot. Sin embargo, él ha sido tajante: cualquier partido que quiera sumarse a su coalición deberá aceptar cuatro principios fundamentales. Entre ellos están el reconocimiento del Estado de Israel como un estado judío democrático y considerar a Hamás como una organización terrorista con el objetivo de desmantelar su poder militar.
Eisenkot se presenta como la única solución viable para rescatar al país de una «emergencia real y peligrosa». No duda en afirmar que el actual Gobierno pone en riesgo la misma existencia de la democracia israelí. Y concluye contundente: «No podemos permitir que un primer ministro interino y minoritario siga dirigiendo nuestras fuerzas de seguridad sin haber ganado la confianza del pueblo».

