La situación en Paraguay se ha vuelto candente. Desde la mañana, la Policía Nacional ha desplegado un impresionante operativo frente al Congreso, donde se está llevando a cabo un juicio político, conocido como ‘impeachment’, contra el presidente Santiago Peña. Todo comenzó cuando él anunció su dimisión, una jugada que muchos interpretan como un intento de esquivar las consecuencias legales que le acechan.
¿Por qué tanto revuelo? Su renuncia no fue aceptada por los diputados, quienes vieron en ella un subterfugio para evitar el juicio. La crisis desatada por el Ueno Bank, una entidad financiera con conexiones poco claras y que terminó colapsando, es el trasfondo de este drama. El Banco Central tuvo que intervenir después de que la solvencia del banco cayera por debajo de lo mínimo exigido.
Bloqueos y tensiones en las calles
A medida que los senadores retoman el proceso contra Peña, los accesos al Congreso están completamente bloqueados. La seguridad está bajo la supervisión del comisario Francisco Ávalos, quien está tomando medidas drásticas tras los enfrentamientos ocurridos días atrás. Miles de ciudadanos salieron a protestar exigiendo la destitución del presidente después del colapso financiero, resultando en casi una decena de detenidos.
Además, Peña ha solicitado más tiempo para preparar su defensa ante el Senado. Alega que no le dieron suficiente tiempo para enfrentar las acusaciones respaldadas por una montaña de documentación. Cabe recordar que hasta marzo de 2025 fue accionista de Ueno Holding, lo cual plantea serias dudas sobre su gestión y posibles conflictos de interés.
No olvidemos que durante su presidencia, Ueno Bank recibió cuantiosos fondos públicos. Ahora, con el anuncio del Banco Central sobre su disolución y las acusaciones sobre uso indebido de fondos públicos flotando en el aire, la presión sobre Peña no hace más que aumentar.

