En un día que prometía ser clave para la historia política estadounidense, Donald Trump no se guardó nada en su último mitin antes de las elecciones de medio mandato. En el emblemático Monumento a Lincoln, con el Estanque Reflectante recién renovado como telón de fondo, llamó a todos a levantarse y votar. «Estamos ante las ‘midterms’ más importantes de nuestra vida», aseguró con esa vehemencia que lo caracteriza.
El presidente no tuvo reparos en calificar a los candidatos demócratas como «extremistas y peligrosos», un ataque directo que buscaba despertar el ánimo de sus seguidores. «El Partido Demócrata ha seleccionado a los más peligrosos que hemos visto nunca», afirmó, mientras criticaba la corrupción del mismo.
Una economía en crecimiento y una guerra ganada
Pero Trump también quiso resaltar lo que considera logros significativos durante su gestión. «La economía está creciendo como nunca antes; hoy hemos visto una caída histórica en el precio del petróleo», proclamó orgulloso. Con la mirada fija en Irán, prometió que estos precios seguirían bajando porque, según él, están «ganando fácilmente» la batalla.
No se olvidó de mencionar su intervención en Venezuela: «Ganamos la guerra allí en un solo día y ahora recibimos cientos de miles de millones en petróleo». Y bromeando sobre Groenlandia, dejó entrever ese humor particular que siempre lo acompaña: “Queremos dar las gracias a Dinamarca por hacerlo posible”.
A pesar del tono jocoso al hablar sobre cambiar el nombre del estanque a ‘Estanque Reflectante Trump’, quedó claro que cada palabra tenía peso y buscaba resonar entre su base. La jornada electoral estaba cerca y no había tiempo para perder: ¡a votar!

