Kiev se viste de solemnidad mientras el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, aterriza en la capital ucraniana. Este sábado, no solo se celebra el 35 aniversario de la independencia de Ucrania, sino que también se siente el eco desgarrador de los recientes ataques rusos. En Krivoi Rog, un ataque contra un centro comercial ha dejado al menos 16 muertos y más de 130 heridos. A pesar del caos y el dolor, las llamas están bajo control, según ha informado el presidente Volodimir Zelenski.
Un mensaje claro ante la adversidad
Apenas puso un pie en suelo ucraniano y Wadephul ya estaba denunciando la escalada brutal por parte de Rusia: “Esto es un asesinato indiscriminado de civiles”, dijo con firmeza. Su voz resonaba entre las ruinas y los recuerdos tristes que invaden a una nación que lucha por mantenerse en pie frente a tanta barbarie. El ministro alemán dejó claro que estas agresiones son intentos desesperados por romper la voluntad del pueblo ucraniano. “Nunca antes habían disparado tantos misiles”, subrayó Wadephul, mostrando su preocupación ante una situación que parece no tener fin.
Pese a todo, hay esperanza. Alemania promete seguir apoyando a Ucrania mientras se acerca otro invierno complicado desde aquella invasión rusa en febrero de 2022. “Ningún país como Alemania está invirtiendo tanto en ayuda militar y financiera”, afirmó el ministro con determinación, mostrando su confianza en que algún día las negociaciones podrán avanzar aunque ahora parezcan estancadas.
Esta visita es la cuarta para Wadephul desde que ocupa su cargo hace más de año y medio. Y aunque su agenda se mantiene en secreto por razones de seguridad —una práctica habitual— ya ha tenido tiempo para rendir homenaje a aquellos que han perdido la vida en este conflicto visitando el monumento en la plaza Maidan junto a su homólogo ucraniano Andrii Sybiha.

