MADRID, 21 Ago. – En una reciente aparición ante la prensa desde la base aérea de Andrews, en Maryland, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro que su anunciada «guerra económica» contra Irán no implica ninguna restricción en cuanto a las acciones militares. «No, en absoluto. Solo significa que estamos a la espera de ver qué pasa», declaró con esa confianza característica que lo caracteriza.
Trump no se anduvo con rodeos y reiteró su visión sobre la situación crítica que enfrenta Irán: «No tienen dinero, no tienen Armada, no tienen Fuerza Aérea. No pagan a sus soldados ni a su policía; además, lidian con una inflación del 350%». Con un tono desafiante, continuó hablando sobre el control estadounidense en la región y subrayó que tienen el mando total del estrecho de Ormuz y las áreas circundantes.
Aislamiento sin precedentes
El mandatario también dejó caer que Teherán estaría dispuesto a llegar a un acuerdo para poner fin a las tensiones, aunque sentenció que actualmente «no están preparados para llegar al acuerdo adecuado». Esta declaración llega tras anunciar el miércoles pasado una «guerra económica y un aislamiento sin precedentes» contra Irán; algo que promete tener repercusiones significativas para cualquier país que decida ofrecer apoyo al régimen iraní.

