En medio de un mar de declaraciones cruzadas, el Ministerio de Exteriores de Israel ha salido al paso este martes para desmentir lo dicho por Bezalel Smotrich, su ministro de Finanzas. Según el Gobierno israelí, los Acuerdos de Hebrón no han sido cancelados, como él había afirmado con contundencia. Al parecer, se han realizado algunos ajustes relacionados con la comunidad judía en esta ciudad, pero nada más allá de eso.
«Contrario a lo que dice Smotrich, el ‘Acuerdo de Hebrón’ sigue en pie», así lo dejó claro un portavoz del Ministerio en un comunicado que voló rápidamente por las redes sociales. Hace meses, el Gabinete de Seguridad tomó decisiones que afectan a la planificación y construcción en la ciudad, pero todo esto surge tras años sin cooperación alguna del Ayuntamiento local.
Un anuncio explosivo y sus consecuencias
No obstante, el eco de las palabras del ministro ha resonado fuerte. Smotrich aseguró: «He anulado los Acuerdos de Hebrón» y subrayó que esto significa que muchas competencias sobre la ciudad y sus lugares sagrados ya no están bajo control del «alcaldía terrorista» como él la califica. En su opinión, esto es un cambio trascendental: «Vuelven totalmente a ser responsabilidad del Estado de Israel», insistió emocionado.
Sin embargo, las autoridades palestinas no han tardado en reaccionar ante esta situación. La Presidencia palestina advierte que estas maniobras amenazan el estatus político y legal de Hebrón. Desde su Ministerio de Asuntos Exteriores se denuncia una escalada peligrosa por parte del Estado israelí y se enfatiza que si no hay consecuencias inmediatas a estas acciones, se seguirá incentivando la violencia y la inestabilidad en toda la región.
Así nos encontramos inmersos en una maraña política donde cada declaración parece hacer temblar aún más las bases frágiles sobre las que se sostiene cualquier esperanza para alcanzar un futuro pacífico entre ambas comunidades.

