En medio de la vorágine del fútbol, Álvaro Cortés, el joven central zaragozano de solo 21 años, ha alzado la voz para dejar claro su deseo: quedarse en el Barça. Aún con esa chispa de ilusión que lo acompaña desde que llegó a la cantera culé en 2021, este canterano se encuentra ahora en un stage en Inglaterra, rodeado de sus compañeros y con una meta bien definida.
La confianza que se siente en cada paso
Cortés está decidido. “Lo que decida el club sobre mí lo acataré y lo respetaré”, asegura con una convicción que no pasa desapercibida. Pero su corazón late fuerte por los colores blaugranas. “Quiero quedarme aquí, es mi deseo desde pequeño”, comenta tras una intensa sesión matinal en St. George’s Park. Con contrato hasta 2028, ha tenido propuestas tentadoras, pero su enfoque sigue siendo claro: “Mi deseo es quedarme en el primer equipo”.
Aún sin haber hablado directamente con Flick, el nuevo entrenador, siente una confianza especial hacia él. “La etapa en el filial ya ha pasado”, dice Cortés con determinación, mientras recuerda cómo se ha ido preparando para ganarse un lugar entre los grandes del equipo.
El defensor no escatima elogios hacia sus ídolos, como Puyol y Piqué, y define su estilo: “Me encantan los duelos defensivos; me siento cómodo tanto ofensiva como defensivamente”. Está listo para aportar su talento al grupo.
Cortés también reflexiona sobre su participación reciente contra el Birmingham. Aunque no lograron llevarse la victoria en los penaltis, estaba satisfecho con su rendimiento: “Me sentí muy bien; cogí ritmo fácilmente. Lanzar un penalti fue toda una experiencia y sorprendentemente me salió mejor de lo esperado”, comparte entre risas.

