En un escenario que parece sacado de una película de suspense, Taiwán ha denunciado este martes lo que ellos mismos llaman una «escalada de tensiones». ¿Y qué hay detrás de esto? La Guardia Costera y la Policía Marítima de China han estado acosando a buques mercantes en la Zona Económica Exclusiva taiwanesa. Joseph Wu, el secretario general del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán y un rostro conocido por su valentía, ha hecho eco de esta situación en sus redes sociales, afirmando que estos movimientos son parte del «expansionismo» chino, diseñado para mostrar su dominio en estas aguas.
Tensiones que no cesan
Las palabras de Wu no dejan lugar a dudas: considera que este acoso representa una grave escalada regional. «Hacemos un llamamiento a todos los buques mercantes para que ignoren las llamadas de radio chinas», enfatiza con firmeza. Y es que la atmósfera se ha vuelto más densa tras el anuncio por parte de Pekín sobre una “operación marítima para el cumplimiento de la ley” justo al este de Taiwán. Esto surge como respuesta a los recientes diálogos entre Japón y Filipinas sobre delimitaciones marítimas, temas delicados en un mar donde varios países tienen intereses encontrados.
Desde el otro lado del estrecho, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, no se queda callado. Asegura que China tiene derechos irrefutables sobre esas aguas y critica abiertamente a Japón y Filipinas por intentar evitar cualquier referencia a su país en sus negociaciones. «Esto infringe gravemente el derecho internacional y los intereses marítimos chinos», advierte con una contundencia inquietante. En medio de este tira y afloja geopolítico, la pregunta persiste: ¿qué pasará ahora?

