El pasado sábado, en una jornada que muchos malteses recordarán, el Partido Laborista logró un triunfo histórico al ganar las elecciones legislativas. Esta victoria no es solo un número más en la larga lista de éxitos del partido; representa su cuarta legislatura consecutiva, algo nunca visto antes en la política de Malta.
Charles Bonello, líder del único partido rival, el Partido Nacionalista, estima que los laboristas se han impuesto con una ventaja que oscila entre 18.000 y 19.000 votos. Con un censo de 341.351 ciudadanos llamados a las urnas, la participación alcanzó un notable 87,42%, lo que significa un ligero aumento respecto a las elecciones de 2022. Sin embargo, hay que señalar que este porcentaje representa una caída considerable comparado con el impresionante 55,11% logrado hace dos años.
La celebración comienza
Aún sin resultados oficiales confirmados, los miembros del partido ya se preparan para festejar en el centro de recuento centralizado en Naxxar. Los interventores laboristas empezaron a golpear el metacrilato como símbolo de victoria —una tradición muy arraigada en la isla— y sus simpatizantes no tardaron en lanzar cánticos celebrando su éxito: ¡“Viva l-Labour”!
Robert Abela, primer ministro saliente y candidato a la reelección, calificó este resultado como una “victoria para todos los malteses y gozitanos”. En declaraciones para TVM, expresó su deseo de aplicar el programa electoral prometido y pidió a sus seguidores celebrar “con respeto”, reflejando así la esperanza renovada tras este importante hito.
A medida que avanzaba la mañana del domingo, comenzó el recuento formal alrededor de las 9:00 horas tras recibir las urnas procedentes de los 852 centros de votación repartidos por Malta y Gozo. La noche caía sobre la isla sin resultados definitivos esperados hasta entonces, dejando a todos pendientes del desenlace.

