En una jornada tensa y llena de dolor, el Ejército israelí ha bombardeado la ciudad de Gaza, dejando al menos una víctima mortal y más de veinte heridos. Este ataque, que se produjo en el norte de la Franja, tenía como objetivo a Mohamed Odeh, el nuevo líder del ala militar de Hamás. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, junto con el ministro de Defensa, Israel Katz, no han dudado en señalarlo como uno de los responsables de la masacre ocurrida el 7 de octubre.
Ataques y consecuencias
“Las Fuerzas de Defensa de Israel acaban de lanzar un ataque contra Mohamed Odeh”, así lo comunicaron ambos líderes en un mensaje que dejaba claro que esta operación era una “orden” directa. Odeh asumió recientemente el mando tras la muerte de Izz al Din Haddad, quien perdió la vida junto a su familia en un ataque previo. Además, este nuevo líder había desempeñado un papel crucial durante los ataques del 7 de octubre que dejaron una huella devastadora: alrededor de 1.200 muertos y 250 secuestrados.
En palabras oficiales: “Odeh es responsable del asesinato y secuestro que tanto dolor han causado a las familias israelíes”. Las autoridades aseguran que continuarán persiguiendo a todos aquellos involucrados en esa tragedia. “Tarde o temprano, Israel los alcanzará a todos”, afirmaron con determinación.
Pero mientras se suceden estos eventos trágicos, el medio ‘Filastin’, vinculado a Hamás, ha reportado las consecuencias del último bombardeo: una persona muerta y decenas heridas tras atacar un edificio residencial en el barrio Al Rimal. La situación sigue siendo crítica y nos recuerda lo frágil que es la paz en esta región.

