MADRID, 25 de mayo. – El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha compartido hoy una sensación de esperanza respecto a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Según sus palabras, «las cosas avanzan en la buena dirección» hacia un acuerdo que ponga fin a la guerra abierta en Oriente Próximo, que se desató con la inesperada ofensiva estadounidense e israelí el 28 de febrero.
Sharif, quien está realizando un viaje oficial por China, no se ha quedado callado y ha expresado: «Esperamos y rezamos por que la paz sea restablecida; hemos recorrido mucho camino». Su compromiso es claro: Pakistán desea desempeñar un papel activo como mediador entre estas dos potencias enfrentadas.
Papel clave del ejército paquistaní
En medio de este panorama tenso, Sharif ha resaltado el trabajo del jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir. «Ha jugado un papel muy importante para acercar posturas entre ambos países», afirmó. No podemos olvidar que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, mencionó recientemente que las conversaciones están avanzando adecuadamente hacia lo que podría ser un acuerdo preliminar; un primer paso para dar carpetazo a esta guerra y reabrir el crucial estrecho de Ormuz.
Aunque Trump ha sido claro al afirmar que no firmará ningún acuerdo a toda prisa –»ambas partes deben tomarse su tiempo y hacer las cosas bien», dijo– también hay voces críticas desde Irán. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, insistió en que cualquier pacto debe contar con el visto bueno del líder supremo Mojtaba Jamenei y subrayó que Teherán no cederá su derecho a desarrollar tecnología nuclear.
Así nos encontramos en un escenario donde las conversaciones siguen adelante aunque todavía hay diferencias significativas que han impedido convocar una segunda reunión tras ese primer encuentro cara a cara en Islamabad desde el alto el fuego acordado el 8 de abril. Sin duda alguna, todos estamos pendientes de cómo evolucionan estos diálogos porque podrían marcar una nueva era para la región.

