El puerto de Ashdod se convirtió en el escenario de un espectáculo desgarrador. Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y figura emblemática de la extrema derecha, publicó un vídeo este miércoles que ha causado revuelo. En las imágenes, ondeando una bandera israelí, camina entre activistas internacionales arrodillados y esposados. Estos hombres y mujeres habían sido interceptados en aguas internacionales mientras intentaban llevar ayuda humanitaria a Gaza.
La respuesta del ministro que indigna al mundo
«Así es como recibimos a los que apoyan el terrorismo. Bienvenidos a Israel», dice Ben Gvir con una sonrisa que resulta inquietante. Mientras él camina por el muelle, varios agentes someten a una activista, obligándola a arrodillarse tras gritar ‘Palestina libre’. La imagen es impactante: personas con la cabeza agachada, rodeadas de fuerzas armadas y sin un atisbo de dignidad.
Como si esto fuera poco, Miri Regev, ministra de Transportes, también compartió su versión del evento. «Así es como hay que actuar ante los partidarios del terrorismo», afirmó sin pudor alguno. Pero no solo son palabras vacías; estas acciones llegan en medio de una oleada de críticas internacionales hacia Israel por lo ocurrido.
La organización Adalah no tardó en reaccionar: “Lo que vemos en este vídeo es pura humillación”, dicen al condenar estos abusos evidentes. Y tienen razón. ¿Cómo puede un estado democrático justificar tratar así a aquellos que simplemente intentan ayudar? La comunidad internacional debe levantarse ante esta brutalidad; no podemos quedarnos callados mientras se ignoran los derechos humanos más básicos.
A medida que surgen más detalles sobre la detención ilegal de más de 400 activistas —incluyendo decenas de españoles— queda claro que esto no es un caso aislado. Adalah ya había documentado patrones similares en misiones anteriores sin consecuencias para quienes perpetran tales abusos.
Por si fuera poco, algunos participantes han comenzado una huelga de hambre como forma de protesta por lo que ellos mismos describen como un «secuestro ilegal». Esta situación requiere nuestra atención inmediata; cada día cuenta para proteger a esos individuos cuya única culpa fue intentar desafiar el injusto bloqueo sobre Gaza.

