En un giro que podría cambiar las cosas en el Golfo Pérsico, el ministro de Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, ha confirmado que un buque petrolero de una naviera surcoreana está cruzando el paso de Ormuz. Este avance llega después de intensas conversaciones con las autoridades iraníes. ¡Por fin! Después de tantas dificultades, parece que hay luz al final del túnel para uno de los tantos barcos atrapados en la región.
En palabras del propio Cho, “en este mismo momento, un petrolero surcoreano está saliendo del estrecho de Ormuz en coordinación con la parte iraní”. Esto no es solo un cruce cualquiera; se trata del primer barco que consigue atravesar este estratégico punto desde que estallara el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Un auténtico alivio para todos aquellos que han estado esperando esta noticia.
Navegando con precaución
El ministro también explicó que el buque lleva a bordo dos millones de barriles de crudo y cuenta con una tripulación mayoritariamente compuesta por extranjeros, aunque menos de diez son surcoreanos. Según los últimos informes proporcionados por la agencia Yonhap, el barco sigue una ruta trazada por Irán y lo más sorprendente: Seúl no ha pagado ningún tributo por su paso.
Aunque aún queda camino por recorrer, si todo sale bien, será un hito importante en la historia reciente. Este buque llevaba bloqueado desde finales de febrero junto a otros 25 barcos surcoreanos debido a la inestabilidad en la zona. Sin duda, esta situación nos recuerda lo frágil que puede ser el comercio internacional y cómo las decisiones políticas pueden tirar a la basura meses o incluso años de trabajo.

