En la mañana del sábado, la paz del Cauca se vio brutalmente interrumpida. Diecinueve personas han perdido la vida y otras dieciocho han resultado heridas en un atentado que ha dejado a toda una comunidad sumida en el dolor. Este ataque tuvo lugar en la Vía Panamericana, cerca de Cajibío, y hasta ahora, al menos doce de las víctimas ya han sido identificadas.
Entre los fallecidos, nombres como Andrea Golondrino, José Ciro Puliche, y Patricia Mosquera, una reconocida lideresa social cuya muerte ha suscitado un gran rechazo entre los habitantes de la zona. La noticia ha corrido como pólvora, dejando una estela de tristeza y rabia en cada rincón.
Las consecuencias devastadoras
El Hospital Universitario San José de Popayán ha recibido trece heridos por este acto violento; tres de ellos presentan lesiones tan severas que han tenido que ser intervenidos quirúrgicamente y trasladados a cuidados intensivos. Desgraciadamente, uno no logró sobrevivir a la operación. Otro paciente también murió debido a complicaciones críticas que afectaron su corazón.
A pesar del caos, hay algo de esperanza: tres menores permanecen hospitalizados pero estables, mientras que uno ya fue dado de alta tras recibir tratamiento adecuado. Sin embargo, cinco personas siguen bajo observación en urgencias y otros siete pacientes están siendo atendidos en la Clínica San Rafael.
No podemos quedarnos callados ante esta situación; es hora de hacer frente a esta violencia que sigue arrebatando vidas inocentes. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tirando estas tragedias a la basura? La comunidad merece respuestas y justicia.

