En una jugada que no sorprende a nadie, Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ha dejado claro este viernes que su bloqueo sobre el estrecho de Ormuz no se levantará hasta que finalicen las conversaciones con Irán. Tras un mensaje donde celebraba la reapertura del paso, Trump ha querido recalcar que esta situación «continuará con plena vigencia y efecto» hasta que esas negociaciones, a las que él mismo se refiere como una «transacción», se cierren al 100%. ¿Y qué significa eso? Que aún queda camino por recorrer.
Las palabras de Trump y la respuesta iraní
El mandatario estadounidense aseguró que los avances deberían ser rápidos porque muchos de los puntos conflictivos ya han sido tratados. Pero la cosa no termina ahí; tras el anuncio del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sobre la reapertura del paso para buques mercantes durante un alto el fuego pactado, Trump decidió mantener su postura firme. Araqchi también señaló en sus redes sociales que el tráfico marítimo seguiría rutas ya acordadas. Sin embargo, esto no parece calmar las aguas.
Aquí es donde la historia se complica aún más: Irán había condicionado su decisión a un alto el fuego en Líbano relacionado con los ataques israelíes contra Hezbolá. Y como si fuera poco, ante la apertura de Irán a barcos de países amigos, Trump optó por cerrar completamente el área en un movimiento drástico hace unos días. Así que ahora nos encontramos en una especie de juego tenso entre dos potencias; uno quiere abrir caminos y el otro prefiere cerrarlos para asegurarse más poder en la mesa de negociación.

