El 3 de junio de 2026, el Riyadh Air Metropolitano se convirtió en un auténtico espectáculo lleno de estrellas. La cuarta jornada del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour de Bad Bunny volvió a reunir a un elenco impresionante, con figuras del cine y la música deslumbrando en su famoso segmento central, ‘la casita’. Este espacio único, inspirado en las tradicionales viviendas puertorriqueñas, no solo es un set decorativo; es un lugar donde el artista interactúa directamente con sus invitados y fans.
Cineastas y músicos se dan cita
En esta ocasión, los asistentes no decepcionaron. La actriz Penélope Cruz, que ya había dejado huella anteriormente en la gira, regresó junto a su hermana, la bailarina y actriz Mónica Cruz. También estuvieron presentes los actores Luis Tosar, Óscar Jaenada, la talentosa Goya Toledo, así como los artistas urbanos Saiko y Trueno. ¡Un verdadero despliegue de talento!
A pesar de que el público disfrutó mucho del ambiente festivo, este concierto marcó una pausa en las colaboraciones musicales sobre el escenario. Bad Bunny deleitó a todos con su emotiva interpretación de ‘Como Antes’, tema icónico de su álbum debut. Sin embargo, fue notable que esta vez no hubo actuaciones conjuntas con los invitados; el foco estaba más bien en crear una atmósfera cargada de baile e interacción.
No obstante, no todo fue color de rosa. En días previos al evento, la selección de los invitados había desatado controversia. Recordemos que durante el tercer concierto asistió el futbolista Achraf Hakimi, lo que generó críticas debido a las acusaciones graves que enfrenta por parte de una mujer desde febrero. Además, muchos cuestionaron si la elección de los asistentes anónimos respondía a estándares estéticos restrictivos.
A raíz del debate social generado, parece que algo ha cambiado: las últimas fechas han mostrado un intento por diversificar el perfil del público presente. Ahora se observa una representación más variada entre los participantes: diferentes edades, géneros y tallas están siendo considerados para acompañar a las estrellas sobre el escenario. Este movimiento ha sido bien recibido tanto por asistentes como por comunicadores digitales.
A medida que avanza esta gira tan esperada por todos nosotros, queda claro que hay una necesidad urgente de conectar con una audiencia diversa y representativa. Después de todo, ¿qué sentido tiene hacer un espectáculo espectacular sin reflejar realmente a quienes están ahí?

