Bruselas, 3 de junio. La Unión Europea está lista para dar un gran salto en las negociaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia. Este mismo mes, con suerte durante la reunión de ministros de Exteriores el 15 de junio en Luxemburgo, se espera que todo esté en marcha. ¿Y qué ha cambiado? Bueno, el nuevo Gobierno húngaro finalmente ha decidido levantar el veto que había mantenido Viktor Orbán durante dos largos años.
Una nueva era de unidad europea
La presidencia chipriota del Consejo de la UE no ha dudado en calificar este momento como un hito significativo. Es una señal clara: la UE está unida y dispuesta a avanzar. Se están preparando los terrenos para abrir oficialmente el primer bloque de reformas necesarias para que Ucrania y Moldavia entren en el club europeo. Este primer clúster es crucial; se centra en pilares básicos como el funcionamiento democrático y los Derechos Fundamentales.
Aunque este bloque es solo el comienzo, también será uno de los más difíciles de cerrar. El proceso ha estado estancado por demasiado tiempo, pero la reciente discusión entre embajadores ha mostrado un cambio palpable en la postura húngara. El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ya dejó claro que quería abrir un nuevo capítulo con Ucrania. Durante una rueda de prensa junto a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se mostró optimista sobre resolver las diferencias bilaterales relacionadas con los derechos de la minoría húngara en Ucrania.
Aún queda trabajo técnico por hacer antes de formalizar una “posición común” entre los Estados miembros. Sin embargo, hay buenas vibras sobre que esto se logrará pronto, lo que permitiría llevar a cabo las conferencias intergubernamentales con ambos países ya el 15 de junio. A pesar del bloqueo anterior, Bruselas y Kiev han seguido hablando informalmente para tener listos varios capítulos antes del inicio oficial.

