En un mundo cada vez más globalizado, donde las raíces parecen desdibujarse entre el ruido del progreso, surge Pitxorines, un septeto que ha decidido alzar la voz con su nuevo álbum, Sa falda girada. Este disco es mucho más que una simple colección de canciones; es un homenaje a esos oficios antiguos que forman parte de la esencia mallorquina y que están en peligro de extinción. En una cálida presentación en Ca nOleo, cuatro de sus siete integrantes compartieron su emoción: «Nos emociona aportar algo a una sociedad que pierde sus raíces».
Reviviendo Tradiciones a Través de la Música
No se trata solo de cantar sobre lo que no conocen directamente. Como bien dijo Sílvia Rechac Font, «ninguna de nosotras se dedica a estos oficios artesanos», pero eso no les impide hacer vibrar su historia a través de la música. Con nueve temas inspirados en la rica tradición popular mallorquina, este álbum busca mantener vivo el vocabulario y las historias que han ido quedando atrás.
Aina Tramullas, otra voz del grupo, reflexionó sobre su proceso creativo: «Nos sentimos más artesanas que artistas» y dejó claro que el diseño del disco fue elaborado con cariño y atención al detalle. La colaboración con figuras como Miquela Lladó y Judit Neddermann también añade riqueza a este proyecto, fusionando lo moderno con lo tradicional sin perder la esencia original.
Sa falda girada, el resultado de dos años intensos llenos de ensayos y conciertos por toda Baleares y Catalunya, llega cargado de ilusión. Este segundo trabajo representa un paso hacia adelante después del primer disco y refleja cómo han crecido juntas como grupo: «Ahora nos entendemos mejor», comentaron. La grabación fue todo un reto, pero lograron hacerlo todo en directo en solo cuatro días.
Así pues, mientras preparan su gira por Italia y otras ciudades españolas, Pitxorines no solo nos invita a disfrutar de su música; también nos recuerda la importancia de nuestras tradiciones frente al monocultivo turístico que amenaza con tragarse nuestra identidad cultural.

