En una mañana de emociones encontradas, el Espanyol ha logrado empatar 1-1 contra el Sabadell en su debut como local en la Dani Jarque. La afición esperaba ver un equipo sólido tras sus anteriores victorias, pero lo que se vivió fue un partido lleno de altibajos y nerviosismo.
Un encuentro más complicado de lo esperado
A pesar de haber comenzado la pretemporada con dos contundentes triunfos ante el Pau francés y el Olot, hoy los blanquiazules se encontraron con un rival recién ascendido a la Liga Hypermotion que no les puso las cosas fáciles. Desde el principio, se notó que los pericos estaban lejos de su mejor versión; el primer tiempo fue casi una sombra del equipo vibrante que todos esperábamos ver.
Con Manolo González al mando, la alineación no logró brillar como se deseaba. Dmitrovic defendía la portería mientras Urko y Cabrera intentaban organizar una defensa sólida. Pero, lamentablemente, las ocasiones brillaron por su ausencia en los primeros 45 minutos.
La segunda mitad no mejoró demasiado; aunque hubo cambios en busca de revivir al equipo, estos parecieron tener poco efecto. El control del juego seguía siendo esquivo y llegó el golpe inesperado: Rubén Sánchez anotó en propia puerta para poner al Sabadell adelante en el minuto 72. Un auténtico jarro de agua fría.
No obstante, cuando todo parecía perdido y con mucho orgullo a cuestas, Kike García emergió como salvador. En el minuto 76, recibió un pase magistral de Roger Hinojo y cruzó su disparo con clase para restablecer la igualdad. Un momento que hizo vibrar a la afición y les devolvió algo de esperanza.
En los instantes finales del encuentro, casi logramos celebrar una victoria; primero Jofre estuvo cerca con un lanzamiento que pasó rozando el palo y luego Pere Milla cabeceó un centro perfecto solo para ver cómo su intento impactaba contra el travesaño. Así se esfumó la oportunidad de llevarse los tres puntos.
A pesar del empate, queda claro que este Espanyol necesita ajustar muchas piezas antes de enfrentarse al Burnley en tierras inglesas. Hoy nos quedamos con más preguntas que respuestas sobre el rumbo del equipo.

