En el corazón de la Costa del Sol, donde los días son largos y calurosos, el Hotel Bakour Oh Nice se ha convertido en el refugio temporal del RCD Mallorca. Este complejo, con sus 300 habitaciones y dos piscinas, ha sido elegido como base para que los bermellones arranquen su ‘stage’ de pretemporada. Con todo a mano para facilitar la preparación del equipo, Luis García y sus chicos llegaron a Estepona cargados de expectativas.
Un escenario turístico para la concentración
A las 17:30 horas, al pisar el umbral del hotel, los jugadores se encontraron rodeados de turistas disfrutando de unas vacaciones bien merecidas. ¿Quién puede culparles? Estamos en pleno julio y la Costa brilla como nunca. Sin embargo, resulta curioso que en este tipo de concentraciones anteriores se priorizara tener campos de entrenamiento a escasa distancia. Ahora tendrán que hacer un trayecto de unos veinte minutos en autobús hasta el Marbella Football Center. Y eso no es poca cosa.
A pesar del calor sofocante que supera los 30 grados, el club optó por esta ubicación frente a otras alternativas más frescas como Austria o Inglaterra. Luis García aceptó sin dudarlo este destino marcado desde antes por Martín Demichelis. No sé tú, pero me parece una decisión valiente.
Los bermellones tienen dos amistosos programados durante su estancia: uno contra el Al-Fateh Sports Club de Arabia Saudí este sábado y otro contra el filial del Al-Ittihad Jeddah Club el próximo 30 de julio. Las entradas están disponibles online por solo doce euros—una buena oportunidad para todos esos mallorquinistas que estén cerca y quieran disfrutar del espectáculo.

