La temporada ha llegado a su fin y con ella, también las despedidas en el Palma Futsal. Esta vez son Lin y Rivillos quienes cierran un capítulo que, aunque termina, ambos aseguran que es solo «un punto y seguido». A lo largo de los años, han formado parte de esta gran familia balear, dejando huella en cada partido y en cada rincón del club.
Lin llegó a la isla en julio de 2025 gracias a la insistencia de Antonio Vadillo. Con sus 39 años, no solo aportó calidad al equipo, sino también una experiencia invaluable para afrontar una temporada llena de retos. Con gratitud, destacó cómo sus compañeros y el cuerpo técnico hicieron que todo fuera más sencillo. Aunque los títulos no fueron tantos como esperaban, se va satisfecho sabiendo que dieron «el máximo en cada partido» y enfrentaron todas las adversidades con valentía.
Rivillos: Un impacto inmediato
Por otro lado, Mario Rivillos se unió al Palma en el verano del 2022. Esa misma temporada fue histórica para el club, pues jugó su primera Champions League y la levantó en mayo de 2023 después de marcar el penalti decisivo. Rivillos agradece a Vadillo por la formación recibida; ser ya un jugador veterano le ha enseñado cómo moverse dentro del juego. Se marcha sintiéndose satisfecho: «he hecho las cosas bien», dice con orgullo. Sin embargo, no puede evitar llevar consigo una espina clavada por no haber podido jugar durante el último mes y medio debido a una complicada lesión en el tendón.
A modo de homenaje, el club les entregó a ambos jugadores una imagen recopilatoria con momentos inolvidables vividos durante su paso por el Palma Futsal. Un detalle simbólico que resume lo vivido juntos y que deja claro que aunque digan adiós, su legado perdurará.

