Este sábado, el Illes Balears Palma Futsal volvió de la Costa Cálida con las manos vacías tras un intenso encuentro contra el Jimbee Cartagena que terminó 5-4. El equipo de Vadillo comenzó con mucha fuerza, adelantándose 0-2 en los primeros minutos gracias a dos golazos de Lucão y Alisson. Parecía que el partido iba a ser un paseo, pero la historia cambió rápidamente.
Un desenlace inesperado
A medida que avanzaba el partido, el Jimbee no se rindió. Tomaz, un viejo conocido del fútbol sala español, hizo lo que mejor sabe hacer: recortar distancias con un tiro libre magistral. Fue entonces cuando la tensión se apoderó del Palacio de los Deportes. A pesar de que Machado puso nuevamente al Palma en ventaja antes del descanso, Waltinho igualó justo antes del pitido final del primer tiempo. Con ese 3-3 en el marcador, todo estaba abierto.
En la segunda parte, las cosas se complicaron para los palmesanos. Motta sorprendió a Dennis y puso por primera vez al Jimbee en ventaja. Aunque el portero brasileño tuvo intervenciones destacadas para evitar un golpe mayor, la presión fue constante y Gon Castejón aumentó la diferencia a 5-3 con un potente disparo. Aunque Ernesto logró marcar en los últimos instantes del encuentro, ya era demasiado tarde.
Con este resultado, el Palma Futsal vuelve a casa con una sensación amarga. Un partido donde las oportunidades estaban ahí, pero donde al final parece que les faltó ese toque mágico para llevarse algo más que una lección aprendida.

