El joven mallorquín Enric Patiño ha hecho historia al proclamarse campeón de Europa Sub 17 de iQFOiL en un emocionante campeonato celebrado en las aguas de Varkiza, Grecia. La victoria no solo es un reflejo de su dedicación y esfuerzo, sino también un homenaje a sus raíces familiares que siempre han estado presentes en su trayectoria deportiva.
Un campeonato lleno de emociones
Patiño, que competía representando al CN Arenal, llegó a la Gran Final con el estatus de líder tras una fase clasificatoria impresionante. No fue fácil; tuvo que navegar entre vientos cambiantes y adaptarse a diferentes formatos de regata. Sin embargo, demostró su valía desde el principio, comenzando con dos victorias en los grupos de Slalom.
Al finalizar la jornada decisiva, Enric cruzó la línea de llegada primero, asegurándose así el oro y dejando atrás al francés Swann Manhaval y al italiano Luca Pacchiotti, quienes se llevaron la plata y bronce respectivamente. Con una sonrisa radiante, Patiño expresó: “Estoy muy feliz de conseguir este título. Gracias a Tormo, a Joan Carles y a mi familia. Sobre todo, se lo dedico a mis abuelos, padrí y padrina: Us estim moltíssim! Va por vosotros”.
Estas palabras resuenan profundamente ya que evocan la memoria de su abuelo Guillem Patiño, quien fue oficial de regatas y dejó una huella imborrable en su vida antes de fallecer hace años. Este triunfo llega además en un momento sensible tras la reciente pérdida de su abuela. Esas conexiones familiares son lo que verdaderamente dan sentido al esfuerzo detrás del deporte.
Aunque Gonzalo Ruiz también brilló con una destacada sexta posición tras vencer en cuartos y llegar a semifinales, así como Martina Mantovani y Lucía Guardiola en las categorías femeninas, todos los ojos estaban puestos en Enric. Su viaje demuestra que no solo se trata del podio; es sobre todo un viaje lleno de pasión por la vela.

