La historia del deporte vuelve a teñirse de sombras, y esta vez es la yegua ‘Neylan’ la que se encuentra en el ojo del huracán. Capturada durante el Gran Premi Nacional de Son Pardo, su nombre aparece ahora manchado por un positivo en dopaje que no solo afecta a su carrera, sino que también lanza una sombra sobre uno de los eventos más emblemáticos del trote en nuestra tierra.
El boletín de este viernes de la Federació Balear de Trot ha confirmado lo que muchos temían: si se ratifica el positivo, ‘Neylan’ será retirada de la competición. Esto significa que solo ocho participantes quedarán en la lista para el gran evento del domingo. No podemos ignorar lo que esto implica; ‘Neylan’ era uno de los grandes nombres esperados por todos nosotros y su ausencia supone un golpe directo a la imagen del Gran Premi, donde tanto esfuerzo se ha puesto.
Un problema recurrente
Este caso pone sobre la mesa una cuestión que lleva años latiendo: el dopaje es un monstruo que nos acecha y que perjudica no solo a los animales, sino también a toda la familia del trote: propietarios, entrenadores, conductores y aficionados. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estas prácticas denigrantes sigan ocurriendo? La descalificación de ‘Neylan’ podría ser un mazazo para una prueba ya golpeada por la baja participación este año.
Manacor, cuna del trote en Mallorca, merece brillar sin sombras. Ahora mismo, estamos ante un panorama complicado; con cada noticia como esta se siente más cerca ese temor a ver cómo nuestro querido deporte puede quedar herido. Y aunque las voces callen al respecto por miedo o conveniencia, nosotros no podemos hacer lo mismo.

