Jorge Martín ya está en el Gran Premio de Australia de MotoGP, y después de unos días de descanso en Bali, llega con las pilas cargadas. El joven piloto, que ahora es líder del campeonato, no se preocupa por la lluvia; su mente está enfocada en lo que realmente importa: dar espectáculo. «Echo de menos un poco de lío», dice con una sonrisa.
Expectativas altas y recuerdos imborrables
Este trazado le encanta. «Amo este lugar», afirma mientras rememora sus experiencias pasadas. A pesar de nunca haber rodado con la Aprilia en Phillip Island, confía plenamente en su moto. «Es súper rápida», reconoce, aunque sabe que adaptarse a ella será un reto. Pero eso no le frena; al contrario, siente una mezcla de emoción y nostalgia por lo que vendrá.
«Siempre he sido rápido aquí», añade, recordando cómo este circuito se ha convertido en uno de sus favoritos desde sus inicios en Moto3. Y es que correr entre la naturaleza salvaje y disfrutar del surf es algo que le apasiona.
Sobre las posibles lluvias, Jorge lo tiene claro: «No puedo controlar el tiempo». Sin embargo, está decidido a darlo todo sin importar las condiciones climáticas: «Lo importante es estar centrado y rendir bien». Es un mensaje claro para todos: la competencia no espera.
Afrontando otros retos también menciona sus deseos de ir a Qatar: «Claro que quiero ir», dice mientras deja caer un guiño a los aficionados. La incertidumbre siempre está presente y dependerá más bien de la organización.
Pese a todo esto, Jorge asegura que hay algo más grande en juego cuando se trata de competir contra grandes nombres como Marc Márquez o Marco Bezzecchi. Siente esa adrenalina y espera vivir unas carreras emocionantes hasta el final. ¡Eso sí! Siempre añorando esos momentos intensos donde cada curva puede cambiarlo todo.
Y aunque algún revuelo reciente por problemas estomacales había hecho dudar a algunos, él mismo bromea sobre ello: «Era solo una tontería». Ahora recuperado y listo para pelear, Jorge mira hacia adelante con determinación y pasión por esta nueva aventura australiana.

